Generalidades de la dieta para la insuficiencia renal crónica
de Fundación Alicia | 2016-11-28T16:28:26+00:00

Generalidades de la dieta para la insuficiencia renal crónica

Marzo 2017

La enfermedad renal crónica (ERC) se refiere a un continuo deterioro de los riñones que va progresando a lo largo del tiempo (puedes saber más sobre la relación entre IRC y enfermedad renal crónica aquí. Clínicamente se detecta cuando el filtrado glomerular (FG) desciende por debajo de los 60ml/min durante al menos 3 meses, pero no es hasta cuando desciende por debajo de los 30ml/min que se produce una marcada sintomatología. 

“Una vez detectada la IRC, la dieta se convierte en una estrategia inigualable para ayudar a prevenir o ralentizar el deterioro de los riñones, es por eso que aquello que comamos y bebamos cobra verdadera importancia”. 

Las recomendaciones de la dieta de la persona con IRC, variaran en función del estadio y de las características de la propia enfermedad, pero deberán tener en cuenta, de forma esencial, los siguientes parámetros:

Dieta enfermedad renal cronica

  1. Control de la ingesta de proteínas: Debe de realizarse una restricción de las proteínas de la dieta debido a que las sustancias derivadas de su metabolismo (urea, creatina, fosfatos) aceleran la evolución de la enfermedad.
  2. Control de la ingesta de sodio: En la insuficiencia renal, los riñones no son capaces de eliminar el exceso de sodio para mantener el equilibrio del organismo. Además, el sodio interviene en nuestra presión sanguínea y favorece la retención de líquidos, así como también, provoca mayor sensación de sed, lo que puede comprometer la ingesta de líquidos.
  3. Control de la ingesta del potasio: El potasio es un mineral esencial para mantener la función nerviosa y muscular normal. En la insuficiencia renal, el riñón no es capaz de eliminar el potasio que ingerimos, pudiendo producir, si se acumula en exceso, debilidad muscular, calambres e incluso comprometer nuestro ritmo cardíaco.
  4. Ingesta de fósforo: El fósforo es un mineral presente en todos los alimentos aunque en cantidades variables. En la insuficiencia renal se acumula en sangre y es responsable de la calcificación vascular y del deterioro progresivo de los huesos.

Entre estos parámetros, según el estado de la patología, también deberá tenerse en consideración la ingesta de líquidos, así, deberá de adecuarse esta ingesta al estado de hidratación y diuresis de la persona, o bien, el nefrólogo determinará el volumen de líquido que se puede ingerir.

Uno de los riesgos más comunes de este tipo de dieta con restricción de proteínas, es la desnutrición, con lo cual deberemos asegurar una ingesta calórica adecuada. Para ello, tener en cuenta el aporte de carbohidratos (el principal componente de alimentos como el arroz o la fruta) que corresponda, resultará ser una buena opción. En este caso, tomándolos en su versión refinada (por ejemplo, en la harina, pasta, etc.), ya que las versiones integrales poseen altas cantidades de minerales, sobretodo de fósforo. Con la misma finalidad, los lípidos (generalmente llamados ‘grasas’, son el principal componente de alimentos como el aceite, mantequillas, salsas como la mayonesa, etc.), también nos aportarán calorías, ayudando a enriquecer nuestra dieta, pero será necesario escoger aquellos ricos en grasas insaturadas (como, por ejemplo, el aceite de oliva).

Para facilitar que la ingesta de los minerales con implicación en la patología corresponda a la restricción indicada, será importante conocer el contenido de estos en los alimentos, así como sus frecuencias de consumo recomendadas. Además, para disminuir este contenido en minerales de los alimentos que se van a consumir, será importante seguir algunas recomendaciones sobre las técnicas de cocción utilizadas para prepararlos. Estos consejos culinarios y recomendaciones facilitarán la eliminación de una parte de éste contenido en minerales, con lo que la ingesta será aún menor.

Para una adecuada instauración de este tipo de planificaciones alimentarias, cobrará gran importancia la lectura de las etiquetas nutricionales, ya que suelen ser una fuente completa de información que nos permitirá elegir los alimentos más adecuados. Así también, debemos atender al concepto de ración, ya que será necesario ajustar las raciones de algunos grupos de alimentos, con especial atención a las proteínas, y así, no comprometer la salud.

¡No olvides pasarte por La Despensa, donde podrás encontrar información sobre cada  ingrediente,exemplos de  recetas y    menús adaptados  para estas situaciones. 

Artículo elaborado por “Fundación Alicia”

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